Las rupturas siempre son dolorosas y no se liquidan del todo, a menos que se pueda atravesar ese desierto que los psicoanalistas llaman duelo.
Para dejar de llorar es importante comprender por qué se llora. Y ese es el objetivo de este libro. Intenta ser un mapa del duelo que hay que atravesar después de una ruptura, un álbum fotográfico de las diferentes caras que adopta la separación, una cartografía del dolor y de la recuperación de ese dolor; de la pena, del alivio y del reencuentro con uno mismo.