Muchas de las constituciones venezolanas han sido un traje hecho a la medida del hegemón de turno. No obstante, otras han recogido el espíritu democrático nacional: la de 1811, que establecía el triunvirato; la de 1830, que prohibía la reelección inmediata; la de 1858, que instituyó el voto directo; la de 1947, que universalizó el voto; la de 1999, que consagró la descentralización adoptada en la ley de 1989, cuando se eligieron gobernadores y alcaldes por primera vez.
Sobre el autor ISBN: 978-980-354-330-3/ Col.: Biblioteca Rafael Arráiz Lucca